Hub de etapas
La nutrición cambia con la vida
Embarazo, infancia, adolescencia, adultez, menopausia y envejecimiento presentan necesidades distintas. Una recomendación útil reconoce la etapa antes de copiar un menú.

01EmbarazoAumentan las necesidades de energía, proteína, folato, hierro, yodo y colina, pero no se “come por dos”. El plan se articula con control prenatal.02LactanciaLa producción de leche aumenta el gasto energético y la necesidad de líquidos, proteína y algunos micronutrientes. La dieta de la madre no tiene que ser perfecta para amamantar.03Alimentación del bebéLeche humana o fórmula en los primeros meses; introducción de complementarios alrededor de los 6 meses, con hierro y variedad, sin miel ni excesos de sal y azúcar.04InfanciaCrecimiento, aprendizaje de gustos y entorno familiar. El objetivo es variedad y rutinas, no control milimétrico de calorías.05AdolescenciaPico de crecimiento, autonomía y presión social. Hierro, calcio, energía y relación con el cuerpo merecen atención.06AdultezEl patrón cotidiano (trabajo, horarios, presupuesto, cultura) pesa más que cualquier receta. Prevención cardiometabólica y adherencia real.07MenopausiaCambios hormonales, composición corporal y salud ósea. No hay un superalimento “anti-menopausia”; hay patrón, fuerza y seguimiento.08Adulto mayorEl riesgo de desnutrición, sarcopenia y soledad alimentaria sube. A veces hay que priorizar proteína, energía y facilidad de masticación, no “bajar de peso” por inercia.